¿Es necesario refrigerar el tahini?

La tahina añade el factor de empuje a una variedad de platos de acompañamiento. Tanto si se trata de un hummus, unas galletas o un dip, basta con un poco de tahini.

Es importante guardar de forma segura el tahini sobrante para que no se estropee. Una vez abierto, puedes guardar el tahini en la nevera o incluso dejarlo sin refrigerar.

Si lo dejas sin refrigerar, debes guardarlo en un lugar fresco y oscuro, alejado de la luz solar. Si utilizas tahini casero, es mejor guardarlo en el frigorífico.

A continuación, hablaré de la tahina en detalle, así que echemos un vistazo y aprendamos más sobre este delicioso y versátil ingrediente.

Tabla de contenidos

    ¿Cómo conservar correctamente el tahini?

    La mayoría de la tahina comprada en la tienda tiene instrucciones mencionadas en el tarro sobre el almacenamiento. Estas instrucciones varían de una marca a otra. Por tanto, te aconsejamos que leas atentamente el procedimiento que aparece en el envase y lo sigas tal cual.

    Sin embargo, si no hay instrucciones en el envase o si quieres aumentar la vida útil de tu tahini, lee a continuación, ya que hemos dado un procedimiento detallado sobre cómo conservar el tahini después de abrirlo.

    Tahini
    Tahini

    ¿Se puede dejar el tahini sin refrigerar?

    Puedes dejar el tahini sin refrigerar. Esto depende de tu consumo, de si piensas consumirlo en un periodo de tiempo corto o largo.

    Si vas a consumir el tahini en una semana aproximadamente, está perfectamente bien guardarlo en la despensa o en la cocina, lejos de la luz solar, incluso si vives en una zona de clima cálido donde la temperatura y la humedad son elevadas.

    Sin embargo, si vas a utilizar la tahina durante meses, es mejor conservarla en el frigorífico. Así, el sabor y la calidad del producto seguirán siendo los mismos.

    ¿Hay que refrigerar el tahini después de abrirlo?

    Aconsejamos guardar el tahini en el frigorífico después de abrirlo, pero no es obligatorio. También puedes dejarlo a temperatura ambiente. En este caso, tu tahini seguirá siendo comestible, pero la calidad podría deteriorarse.

    En cambio, si tienes tahini casero, debes refrigerarlo, ya que no contiene los conservantes que se utilizan en el tahini comprado. Por ello, el tahini casero se estropea muy fácilmente al cabo de un tiempo si se deja a temperatura ambiente.

    ¿Cómo puedes saber si el tahini está malo?

    Como el tahini contiene aceite como conservante natural, es muy poco probable que se ponga malo. Sin embargo, el almacenamiento inadecuado y la oxidación pueden hacer que el tahini se ponga malo. Así pues, a continuación te explicamos cómo puedes saber si el tahini se ha estropeado:

    Olor desagradable

    Cuando abras el tarro de tahini estropeado, percibirás un olor metálico o jabonoso muy fuerte. Esto es un indicio de que el tahini se ha estropeado y no debe consumirse.

    Mal sabor

    Si no hay moho en el tahini, no hay nada malo en probarlo, ya que no perjudicará tu salud. Así que coge una cuchara, saca la pasta y pruébala.

    Si tiene un sabor extremadamente amargo y parecido al petróleo, significa que el tahini ya no es comestible. A veces, incluso puede tener el sabor del aceite de cocina pasado de rosca. También significa que ha llegado el momento de desechar la pasta de tahini.

    Pasta endurecida

    Si tu tahini no estaba bien sellado, la pasta se endurecerá y perderá su consistencia. Este tahini ha perdido su frescura y ya no es apropiado para su consumo.

    Crecimiento de moho

    Comprueba regularmente los labios de la tapa de tu tarro de tahini para ver si hay crecimiento de moho. Es un lugar ideal para que crezca el moho. Nunca consumas tahini con moho, ya que puede perjudicar tu salud.

    Además, no pienses que limpiar el moho de la tapa hace que sea seguro su consumo. Debes tirarlo y comprar un nuevo tarro de tahini para su uso.

    ¿Cómo guardar el tahini después de abrirlo?

    Una vez que hayas abierto el frasco de tahini, es importante que lo guardes correctamente para mantener su calidad y vida útil. Por eso, esto es lo que puedes hacer para utilizar el tahini sobrante en tus futuros platos de acompañamiento:

    Elegir el lugar correcto

    Guarda siempre el tahini sobrante en un lugar fresco y seco, lejos de cualquier tipo de calor y luz solar. Cuando leas esto, el frigorífico te parecerá el mejor lugar para el tahini. Bueno, lo es en algunos casos, pero no es necesario guardar el tahini allí siempre.

    Si vives en un lugar fresco y seco todo el año, puedes guardar la tahina en la despensa o en la estantería de la cocina. Sólo tienes que asegurarte de que no le dé la luz del sol directamente. También en invierno, el tahini puede dejarse sin refrigerar.

    Sin embargo, durante los veranos, cuando la humedad es alta, debes guardar el tahini en el frigorífico para mantener su sabor.

    Además, guardar el tahini en el frigorífico puede hacer que se endurezca y forme grumos, ya que el aceite se separa de la pasta. Así que sácala una hora antes de usarla, mantenla a temperatura ambiente y mézclala bien. Luego, ¡puedes añadirla a todos tus platos favoritos!

    Elige el recipiente adecuado

    Si tu pasta de tahini comprada viene en un tarro o recipiente con tapa, guárdala sólo en él. A veces el tahini está disponible en una lata en los supermercados. Así que, una vez abierto, debes transferir el tahini sobrante a un recipiente con tapa para evitar que le entre aire.

    En caso de que no dispongas de un recipiente de este tipo en tu casa, transfiere la pasta a un recipiente y cúbrelo con papel de aluminio o papel de plástico. Asegúrate de comprobar el tahini de vez en cuando para ver si el envoltorio de plástico o el papel de aluminio están intactos.

    Cierra siempre la tapa después de usar el tahini

    Después de usar el tahini, cierra la tapa inmediatamente. Si se deja sin tapar a temperatura ambiente, el polvo y las partículas de suciedad pueden entrar en el tahini y hacerlo insípido.

    Además, si guardas el tahini en el frigorífico sin taparlo, el tahini perderá toda la humedad y se endurecerá. Entonces, tendrá mal sabor y también mal olor.

    ¿A qué sabe el tahini rancio?

    Uno de los principales riesgos del tahini es la ranciedad. Significa que el sabor y el olor del tahini cambian de lo normal. Esto ocurre cuando el aceite presente en la parte superior de la pasta de tahini se oxida.

    El tahini rancio no supone grandes riesgos para la salud, pero se vuelve incomestible. Por eso, cuando abras un tarro, coge una cucharada de pasta de tahini y pruébala.

    Si tiene un sabor rancio y húmedo, tírala porque se ha vuelto rancia.

    ¿A qué huele el tahini?

    El buen tahini huele a nuez y tiene un rico sabor, ya que contiene semillas de sésamo tostadas. El olor es fuerte, terroso y amargo.

    El tahini no huele como otras mantequillas de frutos secos, ya que son dulces, mientras que el tahini tiene un sabor amargo. Por eso, se añade un poco de tahini a los platos de acompañamiento.

    ¿Caduca el tahini sin abrir?

    No hay una respuesta segura sobre cuánto durará el tahini sin abrir una vez pasada la fecha de caducidad. Depende en gran medida de cómo lo guardes.

    Por eso, guarda el tarro sin abrir en un lugar muy fresco y seco, donde no le llegue la luz del sol. Además, algunos fabricantes utilizan conservantes y estabilizadores, por lo que la pasta de tahini puede durar más de 2 años. Otros no utilizan ninguno, por lo que su vida útil es de sólo seis meses en ocasiones.

    Cuando las empresas mencionan la fecha de caducidad en el envase, significa que el tahini conservará su mejor calidad hasta esa fecha. Una vez pasada la fecha, el tahini puede empezar a perder su naturaleza.

    Sin embargo, esto no significa que no puedas utilizar el tahini ahora. Puedes utilizar el tahini durante otros seis o doce meses con los procedimientos de almacenamiento adecuados.

    Si guardas el frasco sin abrir en una despensa o en la estantería de tu cocina, puedes esperar que el tahini esté bien incluso después de seis meses desde la fecha de caducidad. En cambio, un frasco de tahini sin abrir en el frigorífico dura doce meses desde su caducidad.

    A veces, el tahini sin abrir puede tener un olor desagradable, así como un sabor desagradable, incluso antes de que haya pasado la fecha de caducidad. Esto se debe a que no lo has almacenado correctamente.

    ¿Se puede congelar el tahini?

    Puedes congelar el tahini en el frigorífico. Para ello, te recomendamos que hagas lotes más pequeños de tahini, ya que sólo necesitas unas pocas cucharadas de tahini en todo tu plato.

    Congelar un recipiente entero y luego descongelarlo para utilizarlo no parece adecuado para un uso regular, ya que el tahini es sensible a los cambios de temperatura.

    Así que vamos a ver cómo puedes congelar el tahini en porciones más pequeñas:

    1. Coge una bandeja de cubitos de hielo y añade la pasta de tahini en ella. En general, una bandeja de cubitos de hielo puede contener hasta 2 cucharadas de tahini, lo que es suficiente para tus platos de acompañamiento.
    2. Introdúcela en el congelador sin tapar. Espera de 2 a 3 horas para que se congele por completo. También puedes dejar el tahini toda la noche.
    3. Pasa los cubos de tahini congelados a un recipiente hermético o a una bolsa ziplock transparente. Saca los cubos cuando los necesites y descongélalos antes de usarlos.

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